La desproporcionalidad de exigir el cumplimiento de un "te amaré por siempre" es francamente inocente, querido enamorados.-
(Lo que sí, puedo aseverar, por pruebas presenciales/emocionales es que los "te recordaré para siempre", son altamente factibles de cumplir. Incluso, me arriesgaría a decir que este aseveramiento toma voluntad propia y ejerce con propiedad y mucha fuerza en la eventual esclava de la memoria. )

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