6 de abril de 2012

La general soledad.

Esa sensación repentina de soledad vacía (y no sólo soledad) debe ser de los peores ataques no notorios que le ocurren a la mente.

La soledad por opción es exquisita pero su desgarradora hermana gemela realiza un susurro que, de un segundo a otro, aborda toda la mente, ese, que  ayuda a percatar el real  peso de:-  "no hay sentido si estoy solo". 
Es un ataque imposible de eludir, sin herramientas para defenderse, hace "click" para que los ojos de la percepción por primera vez puede sentir la macabra combinación:

 soledadvació (que inunda (y no que rodea)) + de forma imprevista + sin testigos del bombardeo de ideas =  a una de las sensaciones más incómodas que tienen por finalidad un malestar compungido.

Y entiéndase 'malestar compungido'  a la falta de aire, al no estar presente, al pensar que tus planes les falta contenido para alcanzar lo que está en las ganas, al temer porque los deseos son sólo parte de una mentira, llamada sueños. 

Gracias a los buenos resultados que otorgó el clásico pero eliminador plan de ataque de la-  general-soledad, está decidió que bombardearía el resto de la noche para terminar,de una vez por todas, con su zona de enemiga, mi mente (...)

Nunca logré encontrar el origen de esa venenosa formula,  ni comprendí  la continuidad de estar tantas horas hiriendo si la  batalla estaba ganada, tampoco, logré razonar las causas de sus ataques. Jamás me enteré de sus razones o motivos de su actuar. Nunca la odié, solo le temía, a veces la deseaba pero, más que todo, la admiraba.  Sí, me era imposible no idolatrar, a lo menos, su calidad de ejecutar tal incomodidad que llevaba a apagarme. 

Era fuerte, metódica y analítica, conseguía lo que quería. Ella tenía claro que las batallas ganadas son las guerras que se logran, no me dio tregua, "nada personal me dijo, pero es lo que debo hacer", entonces, fue ahí, cuando rompió al enemigo, me partió.

Y a pesar de que duele, soledad es elegante, prudente, pulcra. Una artista destrozando(me).


No hay comentarios:

Publicar un comentario